Impresiones de Resident Evil: Requiem para Nintendo Switch 2
Tres horas de terror, acción y supervivencia con Leon y Grace.

Capcom y Plaion nos ha invitado a un evento en el que hemos podido jugar las tres primeras horas de Resident Evil Requiem. Una sesión que nos ha dejado con muy buenas sensaciones y que ha servido para confirmar que la nueva entrega de la saga apuesta por dos estilos de juego diferenciados: uno más orientado a la acción con Leon S. Kennedy y otro centrado en el survival horror más puro con Grace Ashcroft.
Resident Evil Requiem llegará a Nintendo Switch 2 el próximo 27 de febrero, el mismo día que en el resto de plataformas. Aunque nuestra experiencia ha sido en PS5 Pro, lo jugado nos ha dado una idea muy clara de lo que podremos esperar en la consola de Nintendo. Y las expectativas son altas.
Gameplay e Impresiones de Resident Evil Requiem
* Gameplay correspondiente a la versión de Playstation 5 Pro.
Leon Kennedy vuelve a la acción
Las secciones de Leon S. Kennedy están claramente orientadas hacia un enfoque más ofensivo. El personaje no es ni se siente especialmente ágil, pero permite realizar una gran cantidad de movimientos que incluso se pueden enlazar entre sí. Es un sistema de combate que invita a ser agresivo sin llegar a convertirse en un shooter desenfrenado, manteniendo la tensión característica de la saga.
Pero no solo Leon ha evolucionado. Los zombis ahora son más inteligentes y representan una amenaza mucho mayor que en entregas anteriores. Pueden agarrar armas del entorno, como motosierras o cuchillos, para realizar ataques mortíferos y acercarse rápidamente a ti. Incluso son capaces de conducir vehículos, lo que añade situaciones completamente nuevas a la fórmula. Al ser más listos, es probable que los escuches hablar o murmurar cosas mientras te acechan, un detalle inquietante que creemos que refuerza la atmósfera y le da un aire nuevo a Resident Evil.

Además, son muy resistentes. No esperes tumbarlos fácilmente usando solo balas. Esto obliga a gestionar la munición con cabeza y a buscar alternativas para acabar con ellos, algo que conecta directamente con el espíritu survival horror de la saga aunque estemos en las secciones más orientadas a la acción.
Las sensaciones que nos ha dejado Leon son muy similares a las de Resident Evil 4: acción sin perder el terror ni la tensión. Capcom parece haber encontrado el equilibrio perfecto para este personaje, ofreciendo combates satisfactorios que no sacrifican la esencia de Resident Evil.

Grace Ashcroft y el regreso del survival horror
Si las secciones de Leon apuestan por la acción, las de Grace Ashcroft van en la dirección completamente opuesta. Aquí el enfoque es mucho más terrorífico y se juega en primera persona por defecto, aunque en cualquier momento se puede cambiar la perspectiva desde el menú para orientar la experiencia un poco más hacia la acción. Aun así, esta parte del juego está diseñada para la supervivencia pura y dura.
Acabar con los enemigos usando la fuerza bruta es mucho más complicado que en las secciones de Leon. Aquí toca recurrir al sigilo, esconderse y usar distintas estrategias de movimiento para avanzar. De hecho, puedes interactuar con interruptores de luz del entorno para iluminar zonas oscuras o usar la oscuridad en tu beneficio, además de emplear la linterna como en otros juegos de la serie. La munición está relativamente limitada y las armas cuerpo a cuerpo son intercambiables, pudiendo usarlas hasta que se rompen.

Normalmente no conviene hacer frente a la mayoría de enemigos que te encuentras. La opción más sensata suele ser huir, lo que genera una constante sensación de agobio que nos ha encantado. El entorno se convierte en uno de los protagonistas de esta entrega: no solo sirve para interactuar durante los enfrentamientos, sino que explorarlo es obligatorio para conseguir recursos y sobrevivir.
Esto es algo que nos ha recordado enormemente al recorrido del primer Resident Evil: avanzar sin tener muy claro a dónde ir, buscando el camino a base de prueba y error. El equivalente a la mansión del juego original es ahora en un antiguo hospital que esconde secretos un montón de secretos. Es un mapa genialmente construido donde los enemigos siempre te sorprenden y donde cada paso que das puede ser el último.

Puzles, gestión y mecánicas clásicas
Muchas de las mecánicas de Resident Evil Requiem giran en torno a la resolución de puzles, la recolección de llaves y la experimentación con el entorno. Los puzles son abundantes y están muy bien integrados en la aventura, creando una mezcla de tensión, sigilo, combate y rompecabezas que fluye de forma natural. Además, la examinación de objetos vuelve a ser clave para descubrir cómo avanzar.
Grace puede crear objetos útiles con materiales que encuentra por el hospital. Además, llevando muestras analíticas a ciertos analizadores, desbloquearás nuevas recetas para fabricar. Cuanto más exploras, mayor será la recompensa. Entre las novedades destaca el inyector hemolítico, una herramienta capaz de acabar con un enemigo al instante de forma sigilosa. Un nuevo tipo de ofensiva que, junto con las armas de fuego, ofrece distintas opciones al jugador para avanzar en la aventura.

El inventario tiene una capacidad inicial de ocho espacios, lo que obliga a gestionar bien qué quieres guardar y qué no. Nunca te va a sobrar hueco para almacenar recursos, así que cada decisión cuenta. Por si te pierdes, el mapa resulta muy útil: vienen señaladas las habitaciones y qué tipo de llave requieren sus puertas, un detalle de calidad de vida que se agradece sin romper la tensión ni hacer la experiencia demasiado fácil.
El juego se siente inteligente al hacerte pasar por distintos lugares para conseguir objetos que abren nuevos caminos, con un backtracking que te obliga a recordar dónde viste cierto hueco donde engarzar una joya que hace de llave. Es una estructura que bebe directamente de los clásicos y que funciona de maravilla. La versión de PlayStation 5 Pro incluye control por movimiento para el apuntado, un sistema refinado que esperamos ver implementado en Nintendo Switch 2 aprovechando las capacidades de los Joy-Con 2, tal y como ocurre se hizo de forma genial en Metroid Prime 4: Beyond.

Las mejores sensaciones de Resident Evil
Nuestras primeras impresiones de Resident Evil Requiem han sido muy positivas. Capcom ha conseguido crear una experiencia que ofrece dos caras muy distintas de la saga sin que ninguna de ellas pierda su esencia. Lo poco que hemos probado de Leon nos ha dejado sensaciones similares a Resident Evil 4: acción sin perder el terror y la tensión que siempre han definido la franquicia.
Por su parte, las secciones de Grace nos han devuelto a las mejores sensaciones del primer Resident Evil: un mapa genialmente construido, enemigos que siempre te sorprenden y esa constante incertidumbre de no saber qué hay detrás de cada puerta. Es survival horror de verdad, de ese que te hace sudar las manos y pensar bien cada movimiento antes de darlo.

Resident Evil Requiem parece tener todos los ingredientes para convertirse en una de las entregas más completas de la saga. Si buscas acción, Leon te la dará. Si prefieres el terror clásico, te encantarán las secciones de Grace. Y si eres un fan de Resident Evil que quiere ambas cosas, el 27 de febrero tienes una cita ineludible en Nintendo Switch 2.
*La versión de Resident Evil Requiem que hemos probado es la de Playstation 5 Pro.

