Pokémon Viento y Oleaje rescatan una queridísima y olvidada mecánica
Game Freak devuelve la exploración submarina con más libertad que nunca en la Generación 10.

Pokémon lleva más de una década sin dejarnos explorar las profundidades del mar. El buceo, esa mecánica que tantos jugadores recuerdan con cariño desde Pokémon Rubí y Zafiro, desapareció prácticamente del mapa tras Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa en 2014. Llevamos más de 12 años sin sumergirnos bajo las olas “pokemonianas”. Pero eso está a punto de cambiar, porque Pokémon Viento y Pokémon Oleaje van a rescatar el buceo como nunca antes lo habíamos visto.
El primer tráiler de los juegos de la Generación 10 no solo nos presentó a los tres Pokémon iniciales y una nueva región repleta de islas, sino que también dejó ver escenas en las que el protagonista se sumerge libremente bajo el mar. Y no hablamos del buceo limitado de antaño, con zonas predefinidas y rutas cerradas. Lo que se ha visto apunta a una exploración submarina con mucha más libertad, pudiendo bucear entre las islas y recorrer el lecho marino de una forma que la saga no había ofrecido jamás.

Tiene todo el sentido del mundo. De hecho, una imagen del buceo fue la primera que se filtró de estos juegos mucho antes de la gran filtración de Game Freak. Además, si los nombres del juego giran en torno al viento y al oleaje, potenciar la exploración marítima y submarina es casi una obligación. De hecho, la enorme cantidad de Pokémon acuáticos confirmados en el primer tráiler refuerza la idea de que el océano va a tener un protagonismo clave en esta entrega.
Desde que Hoenn nos enseñó a bucear para descubrir tesoros, cuevas ocultas y encuentros con Pokémon únicos bajo el agua, la comunidad no ha dejado de pedir su regreso. Ahora, con el salto a Nintendo Switch 2, Game Freak parece haber encontrado el momento perfecto para devolverle la vida. Y si lo que hemos visto es solo un primer vistazo, las expectativas no pueden ser más altas. El logo japonés ya esconde pistas sobre una posible mecánica especial, así que no sería descabellado pensar que el mundo submarino guarde todavía más sorpresas. Las viviremos en 2027.

