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Análisis de Final Fantasy VII Remake Intergrade para Nintendo Switch 2

Cloud y compañía llegan a Nintendo Switch 2 en su versión más completa.

Cloud para el análisis de Final Fantasy VII Remake en Switch 2

Final Fantasy VII Remake Intergrade ha llegado por fin a Nintendo Switch 2, y lo ha hecho de la mejor manera posible. La primera parte de la trilogía que reimagina el clásico de 1997 aterriza en la consola de Nintendo con todas las mejoras visuales de la versión de PlayStation 5, el episodio adicional de Yuffie incluido y un rendimiento técnico que ha sorprendido a todos. Estamos ante uno de los RPG más aclamados de la última década, un ambicioso proyecto que renovó por completo la forma de entender los remakes y que ahora pueden disfrutar los jugadores de Nintendo en su versión más completa.

Square Enix tenía un reto mayúsculo entre manos: demostrar que la trilogía completa de Final Fantasy VII Remake tiene cabida en Switch 2. Y vaya si lo ha conseguido. El trabajo de optimización realizado es sencillamente impresionante, logrando que Midgar cobre vida en una consola portátil sin apenas sacrificios. Cloud, Tifa, Aeris y Barret nunca habían lucido tan bien en Nintendo, y la posibilidad de vivir esta aventura en cualquier lugar añade un valor incalculable a una experiencia que ya era sobresaliente. Hemos pasado decenas de horas recorriendo las barriadas y reactores de Midgar, y estamos listos para contarte todo lo que necesitas saber en este análisis.

A la séptima va la vencida

Final Fantasy VII Remake Intergrade supone la primera parte de una trilogía que reimagina el clásico de 1997, y lo hace llegando por fin a una consola de Nintendo en su versión más completa. No es necesario haber jugado a entregas anteriores de la saga para disfrutar de esta aventura, ya que la historia se cuenta desde el principio y cubre únicamente el primer arco argumental del juego original. Esto convierte a esta entrega en una puerta de entrada perfecta para quienes nunca se han acercado al universo de Final Fantasy VII, aunque también ofrece capas frescas y sorpresas para los veteranos que vivieron Midgar hace casi tres décadas.

La trama nos presenta a Cloud Strife, un exsoldado de primera clase reconvertido en mercenario que malvive en la inmensa ciudad de Midgar. Pronto se ve envuelto en la lucha de Avalancha, un grupo ecoterrorista que combate contra la todopoderosa corporación Shinra, responsable de drenar la energía vital del planeta para alimentar sus reactores de Mako. Lo que comienza como un trabajillo ocasional acaba transformándose en algo mucho más personal cuando Cloud se reencuentra con Tifa y conoce en profundidad a personajes como Barret o Aeris, cada uno con sus propias razones para enfrentarse al poder.

Logo de Final Fantasy VII Remake con la Buster Sword sobre un globo en la pantalla de inicio.

Una de las grandes virtudes del remake es cómo expande y profundiza en sus personajes. En este tramo del juego original, donde apenas se arañaba la superficie de sus protagonistas, Square Enix se ha tomado el tiempo de mostrar su trasfondo, sus miedos y algo más de humanidad. Cloud deja de ser el mercenario frío y distante para dejarse ver como alguien más complejo, mientras que algunos secundarios que apenas tenían presencia en 1997 ahora tienen el foco de atención no tuvieron en su momento. Esta expansión narrativa, apoyada por unas interpretaciones de voz genial y un mogollón de escenas con un estilo cinematográfico impresionante en Nintendo Switch 2, hace que conectar con los personajes sea mucho más sencillo que en el original.

La versión Intergrade incluye además el episodio INTERmission, protagonizado por Yuffie Kisaragi, una joven ninja de Wutai que llega a Midgar con la misión de robar una poderosa materia a Shinra. Este contenido adicional, que dura entre cuatro y seis horas, no es imprescindible para entender la trama principal, pero sí ofrece una perspectiva diferente sobre el conflicto. Añade un tono más ligero y humorístico que contrasta con la seriedad del resto del juego, además de abrir nuevas tramas de cara al futuro, enriqueciendo este universo y preparando el terreno para las siguientes entregas de la trilogía que llegará completa a Switch 2.

Cloud Strife en pose de combate con la Buster Sword en Final Fantasy VII Remake con iluminación de neón.

Sin embargo, no todo es perfecto. El ritmo de la historia nos ha resultado irregular en algunos tramos. La sección de Midgar, que en el juego de 1997 se completaba en unas seis u ocho horas, aquí se extiende hasta las treinta o cuarenta horas. Esta expansión, aunque permite profundizar en personajes y escenarios, también trae consigo misiones secundarias de recadero y segmentos de exploración lenta que se sienten como relleno antes de retomar la trama principal. Hay momentos en los que el juego parece detenerse sin motivo aparente, lo que puede resultar frustrante para quienes buscan avanzar en la historia de forma más rápida.

De todas maneras, Final Fantasy VII Remake Intergrade consigue lo más importante: dejar al jugador con ganas de más. La sensación al terminar es la de haber vivido una introducción épica, dejando la promesa de lo que está por venir cuando Cloud y compañía abandonen Midgar y exploren el enorme mundo de Gaia. Es una reinterpretación argumental respetuosa del clásico, pero que no teme añadir varios giros y sorpresas, manteniendo los momentos clave que los fans recuerdan mientras construye algo nuevo y más grande. Y ahora, por fin, los jugadores de Nintendo pueden vivirlo en su versión definitiva para Switch 2.

La verdad sobre la potencia de Nintendo Switch 2

Final Fantasy VII Remake Intergrade no es un port cualquiera. Esta versión incorpora las mejoras visuales que debutaron en PlayStation 5, lo que supone un reto técnico considerable para Nintendo Switch 2. Hablamos de texturas mejoradas, iluminación en tiempo real, efectos de niebla atmosférica y unos modelos de personajes que ya eran impresionantes en 2020 pero que aquí lucen todavía mejor. Y lo sorprendente es que la consola de Nintendo ha salido más que airosa del desafío, hasta el punto de que estamos ante el juego visualmente más potente de su catálogo actual.

El título funciona a 30 imágenes por segundo estables, un objetivo que consigue mantener prácticamente en todo momento gracias a tecnologías punteras como el DLSS. Este sistema de reescalado por inteligencia artificial permite partir de una resolución base menor y reconstruir la imagen final con una nitidez sorprendente, evitando ese aspecto borroso que suele acompañar a los ports de juegos exigentes. El resultado es una Midgar que podría pasar perfectamente por la versión de PlayStation 5, con la única salvedad de algunos artefactos visuales menores, especialmente visibles en el pelo de los personajes. Nada que afee la experiencia general, pero sí un pequeño recordatorio de que estamos jugando en una consola portátil.

Cloud Strife sosteniendo la Buster Sword en las calles industriales de Midgar en Final Fantasy VII - 01.

Precisamente, en modo portátil, es donde más se ven las carencias gráficas de Final Fantasy VII Remake en Nintendo Switch 2, con un movimiento algo menos fluido y un aspecto que asegura una buena duración de la batería al limitar el consumo, pero también recorta su aspecto gráfico.

Uno de los logros técnicos que más nos ha impresionado es la fluidez en las transiciones entre cinemáticas y gameplay. No existen cortes perceptibles, no hay pantallas de carga que te saquen de la acción: pasas de ver una escena espectacular a controlar a Cloud sin darte cuenta del cambio. Esto, que en PlayStation 5 se daba por sentado gracias a su SSD ultrarrápido, resulta casi mágico en una consola que cabe en la palma de la mano. Los tiempos de carga en general se han reducido drásticamente respecto a lo que cabría esperar, y aunque no llegan a ser casi inexistentes como en la consola de Sony, son lo suficientemente breves como para no percatarte de ellos durante las sesiones de juego.

El trabajo de Square Enix con esta versión es, sencillamente, impresionanteLas comparativas frente a otras plataformas demuestran que Switch 2 compite de tú a tú con consolas mucho más potentes, superando incluso a Xbox Series S en limpieza de imagen gracias al DLSS. Es cierto que los entornos cerrados de Midgar favorecen este rendimiento, ya que permiten controlar mejor la carga de trabajo del hardware, pero eso no resta mérito al resultado final. Supera visualmente a otros ports ambiciosos como Cyberpunk 2077 o Star Wars Outlaws, y nos deja con muchas ganas de ver cómo se las arreglará Square Enix para traer Final Fantasy VII Rebirth y sus vastos escenarios abiertos a la consola.

Personaje masculino con barba en outfit militar en una escena oscura de videojuego.

En el apartado sonoro, Final Fantasy VII Remake ya partía con ventaja: la banda sonora original de Nobuo Uematsu es legendaria. Para esta reimaginación, el compositor ha trabajado junto a Masashi Hamauzu y Mitsuto Suzuki en una reorquestación maravillosa que respeta los temas clásicos mientras les da nuevos aires actuales y añade otros completamente nuevos. Escuchar el tema de batalla o las melodías de los suburbios de Midgar con arreglos orquestales completos es capaz de erizar la piel tanto a veteranos como a recién llegados. Además, la música responde dinámicamente a la acción, intensificándose en los combates y relajándose en los momentos de calma.

El doblaje también merece una mención aparte. El juego cuenta con voces, entre otros, en inglés y japonés de altísima calidad, con interpretaciones que aportan carisma y profundidad a unos personajes que en el juego original de 1997 solo podían expresarse mediante texto.

Esta combinación de gráficos pulidos, música reimaginada y actuaciones intensas hacen de Final Fantasy VII Remake Intergrade en un espectáculo audiovisual difícil de igualar, y más en una consola de Nintendo.

Jessie conversando con Cloud Strife en las calles de Midgar durante la noche en Final Fantasy VII - 09 con fuego y luces de neón.

El principio de una gran aventura

El Final Fantasy VII original era un JRPG por turnos clásico, de esos que definieron el género en los noventa. Sin embargo, Square Enix decidió que este remake necesitaba adaptarse a los tiempos actuales, y el resultado es un sistema de combate híbrido que mezcla acción en tiempo real con elementos estratégicos heredados del sistema ATB. Y la apuesta ha salido bastante bien: los combates son dinámicos, espectaculares y ofrecen una profundidad que satisface tanto a los veteranos del género como a quienes prefieren experiencias más ágiles y moviditas.

El sistema funciona de la siguiente manera: puedes atacar y esquivar en tiempo real, pero las habilidades especiales, la magia y los objetos requieren cargar una barra de acción que se llena mientras combates. Esto obliga a mantener un equilibrio constante entre acción y toma de decisiones tácticas, pausando el tiempo para seleccionar el movimiento adecuado en el momento justo. A esto se suma la posibilidad de cambiar entre los distintos protagonistas durante la batalla, cada uno con un estilo de combate completamente diferente. Cloud es el todoterreno con su enorme espada, Barret dispara a distancia con su brazo-metralleta, Tifa encadena golpes rápidos cuerpo a cuerpo y Aeris domina la magia desde la retaguardia. Alternar entre ellos en mitad de un combate contra un jefe es muy satisfactorio, fluido y estratégico.

Aerith Gainsborough de Final Fantasy VII - 10 sosteniendo una flor amarilla en una sala interior iluminada.

La estructura del juego se basa en recorrer las distintas zonas de Midgar completando misiones principales que hacen avanzar la trama, intercaladas con momentos de exploración e interacción con los habitantes de la ciudad. Aquí es donde aparece uno de los puntos más flojos de la experiencia: las misiones secundarias. La mayoría consisten en encargos simples de recadero o cacería de monstruos que aportan poco al desarrollo narrativo y se sienten como una excusa para alargar artificialmente la duración del juego. Entendemos que el arco de Midgar era demasiado breve en el original para sostener un título completo de cuarenta horas, pero el relleno se nota y puede resultar tedioso para quienes buscan avanzar en la historia principal.

Por suerte, el juego incluye variantes jugables que rompen la monotonía. Nos ha gustado el minijuego Fuerte Condor, algo así como un tower defense estratégico inspirado en el Final Fantasy VII original que resulta muy adictivo. Además, el episodio INTERmission protagonizado por Yuffie ofrece un sistema de combate que se siente bastante diferente. La joven ninja es rápida y ágil como Tifa, pero también puede atacar a distancia lanzando su shuriken gigante, lo que la convierte en un personaje tremendamente versátil. Su compañero Sonon añade una capa estratégica adicional, aunque nos habría gustado poder controlarlo directamente.

Pantalla de menú de Final Fantasy VII - 03 mostrando a Cloud Strife y Tifa Lockhart con sus estadísticas y equipamiento.

Final Fantasy VII Remake Intergrade ofrece un abanico de opciones para ajustar la dificultad a tu gusto. Desde modos más exigentes para quienes buscan desafío hasta opciones que facilitan enormemente los combates, permiten obtener más recursos o directamente automatizan parte de la acción y la estrategia para que puedas centrarte en disfrutar de la historia. Es una decisión muy acertada que abre las puertas del juego a todo tipo de jugadores, independientemente de su experiencia con el género.

El Modo Foto también está presente en la versión de Nintendo Switch 2, permitiendo capturar instantáneas de los combates y los escenarios de Midgar. Sin embargo, aquí sí hemos notado algunas carencias respecto a PS5: aunque es posible conseguir capturas visualmente chulas, echamos en falta efectos de lente más dinámicos y opciones de desenfoque elaboradas. Es un detalle menor que no empaña la experiencia general, pero que los aficionados a la fotografía virtual notarán. Se nota que el trabajo técnico realizado por Square Enix para traer este título a Switch 2 ha sido enorme, ofreciendo un paquete completo que incluye la campaña principal, el episodio de Yuffie, un montón de misiones secundarias, combates espectaculares y todas las opciones de accesibilidad que un jugador pueda necesitar.

Escena de combate de Cloud Strife en Final Fantasy VII - 04 con el sistema táctico y interfaz de batalla visible.

La prueba definitiva

Final Fantasy VII Remake Intergrade es, sin lugar a dudas, uno de los mejores juegos que puedes encontrar ahora mismo en Nintendo Switch 2. Square Enix ha conseguido trasladar la experiencia completa de PlayStation 5 a la consola de Nintendo sin sacrificar lo esencial: unos gráficos impresionantes, un sistema de combate adictivo que mezcla acción y estrategia a la perfección, y una historia que engancha desde el primer minuto. Los 30 fotogramas por segundo estables, el uso inteligente del DLSS y unos tiempos de carga sorprendentemente reducidos demuestran que el equipo de desarrollo se ha tomado muy en serio este port. Es la prueba definitiva de que Switch 2 puede con los grandes títulos multiplataforma.

No es un juego perfecto, eso sí. El ritmo irregular de la historia, con misiones secundarias que a veces se sienten como relleno innecesario, lastra una experiencia que brilla especialmente cuando avanza la trama principal. El episodio INTERmission de Yuffie, aunque entretenido y con un sistema de combate más refrescante, tampoco resulta imprescindible y puede sentirse como un aperitivo mientras esperamos las siguientes entregas en Nintendo.

Cloud Strife en combate contra enemigos con explosiones de fuego en Final Fantasy VII Remake en ambiente industrial.

Si nunca has jugado a Final Fantasy VII Remake, esta es la forma ideal de descubrirlo. Y, si ya lo completaste en otra plataforma, la posibilidad de llevarte a Cloud y compañía a cualquier parte justifica bastante una segunda visita. Square Enix ha demostrado que sus grandes producciones tienen hueco en el ecosistema Nintendo, y el camino está preparado para que Rebirth y la parte final de la trilogía lleguen a Switch 2 en el futuro. Midgar nunca había estado tan cerca de la palma de tu mano, y la experiencia es sencillamente inolvidable.

Resumen de Final Fantasy VII Remake Intergrade para Nintendo Switch 2

Historia Valoración 4 para Historia
Gráficos Valoración 5 para Gráficos
Música y Sonido Valoración 5 para Música y Sonido
Jugabilidad Valoración 4 para Jugabilidad
Duración Valoración 4 para Duración
Extras Valoración 3 para Extras

Aspectos positivos

  • Un techo técnico en Nintendo Switch 2, especialmente en modo TV.
  • El sistema de combate mezcla con acierto la acción y la estrategia.
  • Los carismáticos personajes se sienten más complejos que nunca.
  • La mejor puerta de entrada para el universo de Final Fantasy VII, en la palma de tu mano.

Aspectos negativos

  • La falta de voces en castellano para esta version definitiva.
  • Las misiones secundarias no están especialmente inspiradas y parecen relleno sencillo para alargar la aventura.

Redactado por:

Álvaro Rodríguez Estruel
Administrador de Nintendúo
Ingeniero electrónico con más de 20 años de experiencia en redacción y creación de contenido sobre videojuegos. Desde pequeño he estado vinculado a las consolas de Nintendo, especialmente a sagas como Splatoon, Animal Crossing y The Legend of Zelda. Además, soy la voz principal del canal de YouTube de Nintendúo, y un apasionado de la tecnología, la música y el diseño audiovisual.
Final Fantasy VII Remake Intergrade: arte promocional con el protagonista Cloud Strife empuñando una gran espada en primer plano y Sephiroth con una ala negra al fondo, junto al logotipo del juego.

FINAL FANTASY VII REMAKE INTERGRADE

Fecha de lanzamiento: 22-01-2026
Plataforma:
Nintendo Switch 2
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