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Análisis de Resident Evil 7: Gold Edition para Nintendo Switch 2

El survival horror de Capcom llega por fin de forma nativa a una consola de Nintendo.

Portada del análisis de Resident Evil 7: Biohazard Gold Edition en Nintendo Switch 2, con un rostro siniestro sobre un paisaje oscuro.

Resident Evil 7 marcó un antes y un después en la saga de terror de Capcom. Su apuesta por la primera persona, un protagonista corriente y una ambientación que recuperaba el miedo más puro devolvieron a la franquicia a lo más alto, y ahora por fin llega de forma nativa a la consola de Nintendo con su edición más completa. En este análisis de Resident Evil 7 Gold Edition para Nintendo Switch 2 repasamos a fondo cómo funciona esta versión, qué tal rinde, cómo se siente el control por movimiento y si merece la pena hacerse con ella tanto si es tu primera vez con los Baker como si ya los conoces de sobra.

La Gold Edition de Resident Evil 7 incluye el juego base junto con todos sus DLC: las Grabaciones Inéditas, los capítulos Not a Hero y End of Zoe y el pack de supervivencia. Es, de largo, la forma más completa de vivir esta experiencia, y su llegada a Nintendo Switch 2 supone un salto enorme respecto a las antiguas versiones en la nube que tuvo en la primera Switch. Ahora sí, el terror de Capcom corre de forma nativa y se puede disfrutar tanto en el televisor como en modo portátil. ¿Está a la altura? Os lo contamos todo a continuación.

El terror vuelve a casa

Resident Evil 7 llegó en 2017 como un golpe en la mesa de Capcom. La saga llevaba años arrastrando un rumbo que la alejaba cada vez más de lo que la hizo grande: los últimos títulos habían abrazado la acción pura y dura, y el terror había pasado a un segundo plano casi testimonial. Lo que hizo la séptima entrega principal fue devolver a Resident Evil a sus raíces, pero con un giro radical: perspectiva en primera persona, un protagonista nuevo y un ambiente que bebía directamente del terror de serie B americano.

Ese protagonista era Ethan Winters, un hombre corriente que no tenía nada que ver con los agentes de policía o las fuerzas especiales de entregas anteriores. Ethan busca a su mujer, Mia, que lleva desaparecida tres años, y una pista le lleva hasta una casa aparentemente abandonada en la Luisiana rural. Lo que se encuentra dentro no es ningún virus ni una corporación malvada al uso, sino a la familia Baker: un grupo de psicópatas que convierten la mansión en una pesadilla viviente con más secretos de los que imaginas. El juego nos quiere poner en la piel de alguien vulnerable, y lo consigue desde el primer momento.

Entrada de la mansión Baker entre árboles y maleza en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2.

Es importante aclarar algo: aunque Resident Evil 7 se consideró un reinicio de la franquicia, en realidad no lo fue a nivel de universo. La historia sigue dentro del mismo lore que siempre ha tenido la saga, y de hecho aparecen personajes que los veteranos reconocerán perfectamente. El reinicio fue más bien de tono y ambientación: Capcom quiso recuperar el miedo, alejarse de la espectacularidad de Resident Evil 6 y apostar por una experiencia más íntima, claustrofóbica y cercana a películas como La Matanza de Texas o Evil Dead. Y en ese terreno, lo clava.

La familia Baker es, sin lugar a dudas, uno de los mayores aciertos del juego y de la saga en general. Jack, Marguerite y Lucas son antagonistas que funcionan tanto por sus interpretaciones como por cómo están construidos. Transmiten una tensión constante que no da respiro, y cada encuentro con ellos se siente como un evento dentro de la partida. Pocos villanos en Resident Evil han resultado tan convincentes e incómodos al mismo tiempo.

La familia Baker sentada a la mesa con comida grotesca en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2.

El ritmo del juego acompaña durante la mayor parte de la aventura. Hasta aproximadamente el 80% de la partida, Resident Evil 7 mantiene un pulso narrativo excelente, apoyándose en mecánicas como las cintas VHS que permiten revivir momentos del pasado y que ayudan a perfilar la historia desde otra perspectiva. Son un recurso narrativo genial que enriquece la experiencia sin romper el ritmo de la exploración. Sin embargo, el tramo final no consigue mantener el nivel. Hay una decisión argumental concreta que resulta bastante inverosímil, un giro que no termina de encajar con el tono que el juego había construido con tanto cuidado durante horas. Es un tropiezo que no arruina lo anterior, pero sí deja un sabor agridulce.

Preferimos quedarnos con lo bueno, que es mucho. La primera parte del juego, la mansión, la familia Baker y la sensación de no estar nunca a salvo son, sencillamente, magistrales dentro del género del survival horror. Es una lástima que el desenlace no esté a la misma altura, pero lo que Resident Evil 7 consigue en sus mejores momentos justifica de sobra su lugar como uno de los mejores juegos de terror de la última década, y ahora por fin lo podemos disfrutar de forma nativa en Nintendo Switch 2 gracias a la llegada de toda la trilogía moderna de Resident Evil a la consola.

Jack Baker caminando por un pasillo iluminado en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2.

El brillo del RE Engine en Nintendo Switch 2

Resident Evil 7 fue el juego que estrenó el RE Engine de Capcom, y en su momento supuso un salto técnico muy importante para la compañía. El motor consiguió que el juego luciera tremendamente bien, con un nivel de detalle visual que marcó el estándar de la saga y que después se ha ido perfeccionando en entregas posteriores. Lo que quizá no esperábamos es que, años después, ese mismo motor se convertiría en uno de los que mejor funcionan en Nintendo Switch 2, permitiendo exprimir la potencia de la consola tanto en modo televisor como en portátil.

El resultado en Switch 2 habla por sí solo: 60 imágenes por segundo estables y una resolución alta que hacen que el juego se vea limpio, nítido y sin tirones en ningún momento, especialmente en modo portátil. Hemos jugado tanto en modo televisor como en la palma de la mano y la experiencia es impecable en ambos casos. A nivel de imagen, el resultado es a priori incluso superior al de las versiones originales de PlayStation 4 y Xbox One, lo que convierte esta edición en, como mínimo, una de las mejores versiones que han existido de Resident Evil 7, si no la mejor. No hemos detectado problemas técnicos durante toda nuestras partidas: ni caídas de rendimiento, ni bugs gráficos importantes, ni nada que empañe la experiencia. Capcom ha hecho un trabajo excelente con este port.

Ethan Winters bloquea el ataque de Mia Winters con las manos en una escena de tensión en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2.

Pero más allá de los números, lo que realmente hace brillar a Resident Evil 7 a nivel visual es su diseño artístico. La mansión de los Baker está diseñada con un cuidado enfermizo para transmitir exactamente lo que el juego necesita: esa estética de película de serie B americana, con habitaciones decrépitas y rincones oscuros. Es un trabajo de ambientación sobresaliente que eleva el juego muy por encima de lo que los datos técnicos podrían sugerir.

Las interpretaciones de los personajes merecen mención aparte. Resident Evil 7 marcó un antes y un después en la saga a nivel de doblaje y animación facial. Los Baker son creíbles, inquietantes y están perfectamente interpretados, tanto en inglés como en la versión en castellano, que mantiene un nivel de calidad muy alto. Las expresiones, los gestos y la forma en la que los personajes se mueven se siente ya algo anticuada por el paso de los años, pero transmiten una naturalidad que sigue impresionando.

Ethan Winters apuntando con su pistola a Mia Winters en un cuarto oscuro en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2.

En el apartado sonoro es donde Resident Evil 7 termina de cerrar el círculo del terror. El juego está lleno de detalles que te ponen en alerta constantemente: golpes lejanos, crujidos de madera, pasos que no sabes si son tuyos o de algo que se acerca. Pero lo más inteligente es cómo utiliza el silencio como herramienta. Hay momentos en los que el juego se queda completamente callado, y esa ausencia de sonido genera más tensión que cualquier efecto. Es un recurso que no todos los juegos de terror saben usar, y aquí se aplica muy bien.

Al final, lo que consiguen los gráficos, el diseño artístico y el sonido de Resident Evil 7 es crear una de las atmósferas de terror más logradas de toda la franquicia. Y poder disfrutarla en Nintendo Switch 2 sin ningún compromiso técnico, con un rendimiento perfecto tanto en sobremesa como en portátil, es la guinda que este clásico del survival horror se merecía.

El miedo se vive en primera persona

El primer gran movimiento de Capcom para devolver Resident Evil al terror fue, precisamente, cambiar por completo la perspectiva del jugador. Al pasar a la primera persona, la sensación de agobio se multiplica desde el primer minuto: los pasillos se sienten más estrechos, los sonidos se perciben más cerca y sientes como si los enemigos se te echaran encima. Es un recurso que funciona de maravilla y que conecta directamente con lo que la saga siempre quiso transmitir: tensión constante y la sensación de no estar nunca a salvo.

La jugabilidad de Resident Evil 7 es un regreso descarado a la fórmula clásica. Los recursos son escasos, la munición se cuenta con los dedos de la mano y cada objeto que encuentras es una alegría. Eso te obliga a gestionar el inventario con cabeza y a no desperdiciar nada. Es un equilibrio que los fans de los primeros Resident Evil reconocerán al instante y que aquí vuelve a funcionar maravillosamente.

Jack Baker en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2 dentro de una habitación oscura y desordenada.

El diseño de escenarios es uno de los puntos fuertes del juego. La mansión de los Baker está construida para guiarte de forma bastante lineal. La estructura mezcla tiroteos, resolución de puzles y la clásica mecánica de encontrar objetos clave en un lugar para usarlos en otro. No reinventa la rueda, pero le da una vuelta. La dificultad Manicomio añade un extra interesante: cambia la ubicación de algunos objetos, mete más presión enemiga y recupera el sistema de guardado con cintas de tinta de los juegos originales, algo que Resident Evil Requiem también ha rescatado para su entrega.

Donde el juego flaquea un poco es en sus enemigos corrientes. A diferencia de otras entregas, aquí no hay zombis clásicos, sino criaturas que resultan bastante más olvidables y sin mecánicas demasiado interesantes. Los Baker compensan con creces en cada encuentro, pero fuera de sus apariciones, los combates pierden chispa. Es un contraste notable: la familia es terrorífica, el resto del bestiario es funcional pero poco memorable.

Con los puzles ocurre algo parecido. No están mal, cumplen su función y algunos tienen bastante gracia, pero si los comparas con los de los primeros juegos de la saga, o incluso con los que propone el recién llegado Resident Evil Requiem, se quedan un escalón por debajo en ingenio y variedad.

Cintas VHS del contenido Banned Footage (Nightmare, Bedroom, 21 y Daughters) junto a un televisor con el título Banned Footage en Resident Evil 7: Biohazard para Nintendo Switch 2.

También hay que ser honestos con la rejugabilidad. Resident Evil 7 es un juego que impacta muchísimo la primera vez que lo juegas, pero una vez que conoces sus sustos, rutas y secretos, las partidas posteriores pierden la magia. No tiene el mismo tirón para volver una y otra vez que otras entregas de la saga, y eso es algo que conviene tener en cuenta. Es como jugar un scape room por segunda vez.

La buena noticia es que esta Gold Edition para Nintendo Switch 2 viene con absolutamente todo el contenido adicional publicado hasta la fecha: los dos volúmenes de Grabaciones Inéditas, la campaña adicional Not a Hero protagonizada por Chris Redfield y End of Zoe, además del pack de supervivencia que desbloquea la dificultad Manicomio desde el inicio. Es un paquete super completo que alarga la experiencia y ofrece perspectivas diferentes sobre la historia.

Y hablando de cosas específicas de Nintendo Switch 2: el control por movimiento funciona de maravilla. Es fluido, intuitivo y se integra perfectamente con la jugabilidad en primera persona. Apuntar de esta forma se siente natural y precisa, y se añade así un extra de inmersión a una experiencia que ya de por sí apuesta por “sentir” el terror en tus propias manos.

Menú de contenido extra de Resident Evil 7: Biohazard en Nintendo Switch 2 mostrando el DLC Not a Hero con Chris Redfield armado.

La mejor versión de un clásico del terror

Tras pasar por la mansión Baker una vez más, podemos decir que la versión de Nintendo Switch 2 es, probablemente, la mejor forma de disfrutar Resident Evil 7 a día de hoy. No solo por cómo rinde, que lo hace de maravilla, con una resolución muy alta tanto en modo televisor como en portátil y un rendimiento que no da problemas, sino por todo lo que la rodea. El control por movimiento funciona a la perfección y le sienta como anillo al dedo a un juego en primera persona de estas características, aportando una precisión y una inmersión que elevan la experiencia. Es, sin duda, la versión más versátil que ha tenido el juego: puedes jugarlo en el sofá con el televisor a oscuras o llevártelo a la cama con auriculares para pasar el peor rato de tu vida en portátil, y en ambos casos la experiencia es sobresaliente.

A eso hay que sumarle que la Gold Edition incluye todo el contenido adicional: las Grabaciones Inéditas Vol. 1 y 2, el capítulo Not a Hero y End of Zoe, además del pack de supervivencia. Es el paquete más completo que ha existido de Resident Evil 7, y tenerlo de forma nativa en una consola de Nintendo, después de años de versiones en la nube que no terminaban de convencer, se siente como un pequeño regalo. Si nunca lo jugaste, no hay mejor punto de entrada. Y si ya lo conoces, redescubrirlo en Nintendo Switch 2 merece la pena solo por las sensaciones que aporta esta versión. Capcom ha hecho un trabajo excelente llevando el RE Engine a la consola, y Resident Evil 7 Gold Edition es la prueba de que el terror tiene un gran futuro en Switch 2.

Resumen del Análisis de Resident Evil 7 para Nintendo Switch 2

Presentación Valoración 4 para Presentación
Gráficos Valoración 4 para Gráficos
Música y Sonido Valoración 5 para Música y Sonido
Jugabilidad Valoración 4 para Jugabilidad
Duración Valoración 3 para Duración
Extras Valoración 5 para Extras

Aspectos positivos

  • La versión más completa y versátil de Resident Evil 7, con todos los DLC y control por movimiento impecable.
  • La familia Baker sigue siendo uno de los mejores grupos de antagonistas de la saga.
  • Un diseño y ambientación es sublime.
  • Rendimiento excelente y resolución muy alta tanto en modo televisor como en portátil.
  • Los enfrentamientos y pruebas de los Baker.

Aspectos negativos

  • El tramo final no está a la altura del resto del juego.
  • Salvo por los Baker, el resto de enemigos son bastante olvidables.

Redactado por:

Álvaro Rodríguez Estruel
Administrador de Nintendúo
Ingeniero electrónico con más de 20 años de experiencia en redacción y creación de contenido sobre videojuegos. Desde pequeño he estado vinculado a las consolas de Nintendo, especialmente a sagas como Splatoon, Animal Crossing y The Legend of Zelda. Además, soy la voz principal del canal de YouTube de Nintendúo, y un apasionado de la tecnología, la música y el diseño audiovisual.
Resident Evil 7 Biohazard Gold Edition: portada del juego con el logotipo y el rostro siniestro de una mujer oscura con un ojo brillando.

Resident Evil 7

Fecha de lanzamiento: 27-02-2026
Plataforma:
Nintendo Switch 2
Castlevania Belmonts Curse
Miniatura con el texto “Análisis” y la cara de Ethan Winters para Resident Evil Village Gold Edition en Nintendo Switch 2.